martes, 23 de septiembre de 2008

Televidentes







Ya es otoño. ¡Que bien! Ahora podré disfrutar de casa y de la nueva televisión que me he comprado.
En el sofá que ya no se pega por que ya no sudo, me tumbé el domingo. Agarré el super mando con mucha finura ya que parece que se va romper de lo delgado y afilado que es. Que mas vale que mi mujer nunca me lo tire en un arrebato del cual seguramente no sabré el porque.
Y empecé por la 1, la 2, la 3, la cuatro y al llegar a la 5, la super Mercedes Milà en su programa por excelencia Gran Hermano. Este año es la décima edición. Joder! Como pasan los años.
Llevamos diez años con un reality que siempre ha batido records de audiencia.
A la gente le encanta marujear y opinar sobre los demás. Vale, hasta allí me parece normal. ¿Pero por que siempre nos ponen putos frikis que lo único que quieren ser es famosos por no haber aportado nada de nada?.
Vale! Habrá super puristas de Gran Hermano que me dirán;
-Y las frases celebres? Como…
“¿Quien me ha puesto la pierna encima para no levantar
cabeza?” (Jorge)
-"¡Le voy a meter dos yoyas!" (Carlos, el Yoyas)
- "Aída por favor. Aíííída, jolines que venga alguien que me
da miedo ahhhhhh! Que me da miedo, que me está
haciendo daño" (Fresita)
-"Pa' chulo chulo mi pirulo" (Luhay)
–"¡Salou es mío!" (Fresita)
¿No han sido frases históricas? Me dirá el purista.
Si seguro que las podremos encontrar en la Enciclopedia Larousse, al lado de las de Voltaire o Hemingway.
Y el purista: -¿No me digas que no es interesante poder observar las personas, y analizarlas desde un punto de vista psicológico?.
Bueno! Bueno! A ver. Seguramente que muchos de los que están dentro necesitarían no uno, si no un equipo de psicólogos, para llegar a entender la vida desde su perspectiva.
Venga va! Podría ser un programa interesante si a los que pusiesen dentro de la ratomaquia como dice Monegal, fuesen personas normales, y cuando me refiero a normales me refiero a personas que aporten cosas interesantes y no sean auténticos adictos al cutrerismo.
Por que es cierto que cuando se ha hecho un intento de poner alguien un poco interesante no ha sido muy aceptado por los demás concursantes. Me encantaría ver un reality pero como si viese un documental aprendiendo y a la vez pasándomelo bien. ¿A lo mejor no es tan difícil? Solo tenéis que coger concursantes distintos a los que habéis cogido hasta ahora.

Ah! Por cierto a que hora lo hacen?

lunes, 22 de septiembre de 2008

S.O.S

sábado, 30 de agosto de 2008

sábado, 26 de julio de 2008

De compras....


Ahora que empieza el buen tiempo y las ganas de salirse de uno mismo son mayores, uno se motiva y te crees que si te vas de tiendas al centro de tu ciudad, te sentirás mejor como cuando sales de un examen y te encuentras a tus amigos y les dices con una cara de sobrado; -Joder me ha ido bien, pero no bien, si no muuuy bien, del ocho no bajo. La seguridad está presente en tu cuerpo, de hecho sin que lo sepamos nos sale un cartel en la frente que dice; Soy un optimista compulsivo!!.
¿Cuantas cosas decimos sin que las pensemos?
Como cuando vamos con la novia y nuestro radar detecta un pedazo de mujer, patapam allí está, y entonces en un acto de reflejos y instintivo tus ojos miran ese culo, por que en ese momento solo está ese pedazo de culo. Tras haber observado y imaginarnos cosas. Después automáticamente miramos los ojos de nuestra gran y querida mujer, pero no para ver sus ojos bellos azules como el océano de mi corazón… NO! Si no,.. Para ver si te ha pillado, y efectivamente que te ha pillado sus ojos azules ya no son azules, si no el infierno, allí todo arde, incluso te ves a ti mismo dentro de una cacerola de barro gigante como esas de los caníbales, y gritando, NO! No! Si solo le miraba el culo, Ay! Ves otra vez lo dices si penar.
Por un lado, va tu cerebro, por el otro el corazón y por el otro….,
A lo que vulgarmente se le denomina polla, podríamos decirle Segundo Comandante de Abordo. Su gran importancia en la toma de decisiones es también muy importante para nuestro futuro.
–Señoras y señoras les habla el segundo comandante de abordo. Dadas las turbulencias y las subidas bruscas de temperaturas tendremos que hacer un aterrizaje forzoso en la pequeña isla del triangulo, así que desabróchense los cinturones y pónganse cómodas.

Cuando era pequeño, mis padres que estaban orgulloso de mi.., ¿Y que padres no están orgullosos de sus hijos cuando tienen 5 años? Pero al cabo del tiempo cuando me hice adolescente y empecé a ligar, mi padre sobretodo, ya no tenia esa misma sensación de orgullo hacia mi, si no que tenia envidia. Si! Si! envidia, claro! .
Al cabo de los años y viéndolas venir por todos lados, mis amigos que tienen hijos adolescentes, me dicen que sienten esa misma sensación que sentía mi padre.
Juan que es un amigo de toda la vida me decía;
-Ahora van al cole con sus calzoncillos por que solo se ven los calzoncillos, que dijo yo, ya podrían dejarse de hostias e ir solo en calzoncillos nos ahorraríamos una de pasta.
Y luego me sale el chavalito con esa voz característica de adolescente (haciendo gallos). –Papi! es que la moda es así.
Se te queda una cara de gilipollas.
Que fácil que lo tienen ahora para ver unas braguitas.
Antes teníamos que subirnos por las paredes de los baños ayudándonos unos a otros y solo podía verlo uno, que ese casi nunca era yo.
Esto de la moda es el mejor invento para incentivar la procreación de la humanidad.
¿Y si Diós es Amancio Ortega?


Pués con esa cara te presentas en la zona de tiendas, pim pam pum bocadillo de atún! Aquí estoy yo, y me lo voy a comer todo, Zara apártate que te voy a comer todo tu inditex.

lunes, 30 de junio de 2008

Podemos ser otra persona sin que nadie lo sepa?




Esta fue la pregunta que le formulé a un amigo de la universidad de Oxford. John es un tipo de 33 años que estudio Ciencias de la Austeridad e hizo un doctorado sobre La Humildad y sus consecuencias. Actualmente es videcano de la Universidad Abierta Computada.
John y yo, tras habernos tomado dos copas de más y haber bailado Swing y Bee-Boop en el SmileDance, nos fuimos al Jazz&Pet y nos sentamos en una de las mesas que había libre. Nos sentíamos cómodos, ya que se podía hablar y a la vez escuchar buen jazz.
Al sentarnos automáticamente vino Edgard el camarero, y con mucha clase, amabilidad y discreción nos dejó dos cartas de bebidas. Miré con complicidad a John y sin abrir la carta le pedí dos San Franciscos. Buena elección dijo Edgar. Se fue y observé el local detenidamente. Cuantas veces habíamos estado allí? Y cuantas chicas distintas… Aquella puerta de los baños me sugería sexo, ahora solo me sugiere recuerdos de sexo. Al volver la mirada hacía John vi que también miraba hacia la puerta de los baños. El cabrón se puso a reír y me guiñó el ojo. Joder! Como pasan los años le dije. Con el dedo pulgar se apretó las gafas hacía sus entrecejos y apareció Edgar con los dos San Franciscos. Puso un posavasos con las iniciales de la casa para cada uno y nos sirvió las copas con una clase que ni el mismísimo Jorge Clooney.
Edgar era el mejor de los camareros de la ciudad.
-¿Sabes de que me acuerdo? Me dijo John.
–No. Le dije sonriendo.
-¿Te acuerdas de aquella chica morena que te volvió loco durante una noche?
-¿Cual de las morenas…? Mi mente era un hervidero de caras y cuerpos de mujeres.
-Yo no estaba, tú me lo contaste.
John por un momento parecía que no iba ebrio.

John: -Si, hombre si! La que solo te hizo una felación y según tu viste las estrellas y los ángeles y todo lo que nunca antes habías visto.
-Ah! Si! Si! Claro! John como no me voy acordar. Joder! Aquello fue lo mejor que me ha pasado en este local y tal vez en la vida. Que bueno! Yo no hice nada todo lo hizo ella con su gran boca. Fue mágico, ella no habló ni me miro a los ojos para nada, solo le hacía el boca a boca a mi otro cerebro.
Aquellos labios rojos. ¡Oh dios! Como me gustaría volver a verla entre mis piernas.
John: -Ahora si que te acuerdas, eh? Me lo contaste miles de veces. Que solo os mirasteis y con la mirada te indicó el baño y tu corazón se aceleró tanto que no lo dudaste ni un momento. Entraste detrás de ella, con unos 10 segundos de diferencia. Ella estaba en el tercer baño y por la puerta semiabierta sacaba su pierna, y movía su pie sensualmente.
Ella al escuchar tus pasos acercarse hacia el baño escondió su pierna.
Cuando llegaste abriste la puerta y ella estaba sentada en el lavabo te agarro por la cintura y asomo su cara hasta tu paquete. Te desabrochó el cinturón y los pantalones, te puso la mano dentro de los calzoncillos y te agarró tu gran miembro. Y se lo puso entre sus labios, ella no te dejaba que la agarrases por el cabello, cada vez que tus manos se acercaban a mi cabeza yo te las quitaba, pero tu insistías hasta que te hice un pequeño mordisco y lo entendiste por que te compensaba tener tus manos quietas apolladas en la pared.
Cuando te corriste me sentí la mujer más deseada de la tierra. Y tu el hombre más hombre del Jazz&Pet. ¿No?

domingo, 18 de mayo de 2008

Sentado y pensando.


No nos preocupemos por las tonterías de los otros, podemos sentarnos y ver lo que tenemos en nuestro alrededor, seguro que encontramos cosas que nunca antes habíamos visto. Tal vez, también sean tonterías pero son nuestras tonterías.
Como ayer en mi casa que me senté en el cagadero como todos los días después de comer y pensé; - ¿Cuantas veces he hecho este recorrido en mi vida y cuantos metros son? Desde el sillón hasta el trono mayor.
Parece una tontería pero no lo es, aunque para otros si lo sea. Nuestras preocupaciones para los demás son tonterías y las preocupaciones de los demás para nosotros también lo son. Tonterías, claro!
Bueno siguiendo con mi experiencia.
Pues, haciendo un calculo estimado y valorando una series de factores como; Los días que estoy en casa igual a cinco de media. Las veces que cago en un día, igual a una. La distancia que hay desde el sillón hasta el cagadero que son siete metros. Y los años que hace que vivo en esta casa igual a cinco años. Me da un resultado de 10.780 metros y 1.540 veces que he leído los ingredientes de los jabones o cualquier cosa que había cerca de mí mientras hacía fuerza.
Joder! Cuanto esfuerzo perdido por las alcantarillas.
Más o menos diez quilómetros en cinco años.
Si sumamos a esto la distancia que hay des del sillón hasta la cama que son quince metros, por seis días de media que duermo en casa y lo multiplico por cinco años, me salen 22.500 metros. Y si a esto le añadimos la distancia que hay desde mi casa hasta el trabajo, que lo hago a pie todos los días, que son 1000 metros más o menos de ida mas los 1000 de vuelta, igual a 2.000 metros diarios, por cinco días a la semana, igual a 20.000 metros por semana. Con un resultado anual de 960 Km. al año, multiplicado por tres años que estoy en este trabajo me salen 2.880 kilómetros que han hecho mis piernas y todo mi cuerpo.
Total ya he perdido la cuenta, pero son muchos kilómetros y tiempo que he perdido en tonterías.
¿A que es una tontería? O tal vez si.

miércoles, 23 de abril de 2008

Una noche de terror


Buenos días a todos los flipados que en su vida tienen un sueño por cumplir.

Este fin de semana me presente a la discoteca más de moda de Barcelona Les Garçons de la Patrie. Esta en la zona alta donde solo hay altos como pinos pero tontos como pepinos. Mi Vespa, la deje en una calle escondida y tuve que andar 5 minutos hasta llegar a la puerta de la discoteca. Cuando llegue a la cola, había unos copones (supermegatías) de los que solo se ven en las películas de terror, por que sabes que detrás de el super copon esta el super Vampiro, y si tu mirada es obscena... Patapam! Derrape de sangre.
Me puse en la cola y espere como un campeón, solo, pero con ganas de ver como era la noche fashion. Para no hacer el ridículo durante el rato que duraba la cola, hice ver que hablaba por teléfono con mis amigos que supuestamente estaban dentro; -Si ahora entrare.. –Que esta a tope no? –Si, si diles que les voy a comer la boca a las dos.. (Mirando la gente de mi alrededor con cara de fibrillas) -Y luego… que las llevaré a mi barco que tengo en el puerto. Ya ves! Esta noche vamos a triunfar….
Después de estar unos diez minutos en la cola mintiéndome a mi mismo, llegue al armario. Un pedazo armario de dos metros y con dos puertas musculosas que se abren y te dice; -¿Cuantos sois? Mire a mi alrededor como buscando a alguien, y solo me vi a mi mismo. Le dije con cara de acojonado: -Vengo solo pero mis amigos están dentro.
El armario se aparto y apareció la puerta de la discoteca. Me dirigí hacia la puerta y justo al entrar una pequeña barra en la que atrás no había ni una sola botella y un solo hombre de unos cincuenta y tantos tacos le dije; -Me pone un Ginger Ale con vodka. El tío se puso a reir; –Muy bueno, muy bueno chaval, de momento paga tus 30 euros y luego tomate lo que quieras pero dentro. –Ah! Perdone es que me dejado las gafas y no veo muy bien. El señor se puso a reír otra vez.
Después de haber hecho el mongui, reaccioné a lo que me dijo que costaba la entrada y por mi mente me pasaron todas las facturas pendientes. Pero claro. ¿Que tenía que hacer si ya estaba allí?. Saque de mi bolsillo pequeño del pantalón mi único billete de cincuenta euros y se lo dí.
Patapam! Paapam! Se abrieron las puertas y una nube de humo blanco me empujo hacia dentro. Un solo rayo de luz me deslumbro y de repente empezó la música, se abrieron las luces y una multitud de gente empezó a gritar como locos y yo no entendía nada. ¿Me gritaban a mí? Y en el escenario el mismísimo Rod Stewart señalándome con el dedo y se pone a cantar la canción de mis sueños, la gente me hizo un pasillo hasta el escenario y todo el mundo me tocaba, todas las tías me miraban. Me flipé tanto que grité: -¡¡Gracias por participar!! No sabía lo que decía. A medida que me acercaba al escenario Rod Stewart estaba mas cerca y el muy cabrón me sonreía. Entonces me hace señas para que suba. ¡Joder! ¿Subir? Mis piernas se convirtieron en muelles pero mis cojones se quedaron abajo. Rod se puso a bailar y a cantarme a un palmo. Toda la discoteca gritaba aún más. La adrenalina y yo éramos la misma cosa. Me puse a hacer unos bailoteos que más que un bailarín parecía una marioneta y la gente gritaba más y más fuerte. Las chicas se tiraban de los pelos, y me caían bragas y sostenes de todos los lados. En estas que me dio por bajarme los pantalones y mostrarles el rabo. Bueno! Aquello fue la hostia. Rod flipo tanto al ver tan excitada la gente que me puso el micrófono en la boca, para que cantase con el, y…. Patapam! Pum! Pam! Me puse cantar. Wenchi, wold my weshi….. en mi ingles falso. Tan falso que Rod me miró con cara de flipado y todo el mundo empezó a gritar pero de una manera diferente a la de antes. Ahora me daban miedo.
No podía ser. Todo el glamour de repente se desvanecía. Rod hizo un gesto muy tajante dirigido hacia el fondo de la discoteca. Se apagaron las luces de la sala y nos quedamos a oscuras. La gente gritaba como locos, y escuchaba; -Tonto la polla! ¡Mira que no saberte esta canción! ¡Cabron! ¡Flipado! ¡Flipado! Wenchi..wenchi wesei…Matao! ¿Que de tanto estudiar francés se te ha quedado la cara de piñón?
Ahora lo que sentía sobre mi, eran cubitos y de vez en cuando unas masas calientes y viscosas. Había pasado de ser el puto rey a ser una puta mierda. -¡¡Noo!!!!!!
Quería que el escenario me comiese y desaparecer de aquel mundo. Un ruido estremecedor de acople de micrófonos durante unos veinte segundos y….
Se abrieron las luces de la sala y aquello era un desierto. Todavía algún baso en el suelo coleteando.
¿Donde están? Me baje del escenario tirititando y acojonado y me fui hacia la salida, intentando entender lo que había pasado desde el principio. Vi el baño y entré para refrescarme la cara. Necesitaba verme en un espejo para saber que todo aquello había sido real, que yo estaba allí. Mi cara era de vampiro, muy, muy pálida.
Salí del baño y me dirigí hacia la puerta por donde entré, y allí estaba ese señor que me vendió la entrada. Solo, detrás de aquella especie de barra de bar falsa. Me acerqué y el se acojonó (nunca antes me había pasado). Le dije; -Tranquilo! No pasa nada! Bueno.. Creo! ¿Usted sabe lo que ha pasado?
Y otra vez patapam! Me aparecen saltando desde atrás de la barra, dos individuos con americanas negras, camisa blanca y corbata a lo Blues Brothers. Ahora el acojonado era yo. Y se ponen a cantar: ¿Es usted un idiota? Si! Si! Si!. ¿Por que no habla inglés? Si! Si! Si! ¿Quiere usted aprender? Si! Si! Si! ….Pues es si es asi…? Esta de suerte! Le ha tocado un curso de inglés en… CIPNHER (Curso de Ingles Para No Hacer El Ridiculo).
Si hasta ahora había flipado, esto era pa cagarse.
Pero no era todo.
Un tercer hombre aparece desde atrás de la barra. Pero..Hostias!!!!!!!!! Rod SteWart! Y me dice con pose Elvis Presley y con acento ingles: -Gracias por participar en el anuncio de CIPNHER! Ahora seguro que aprendes inglish? No??.
Se cerraron las luces otra vez y me desperté en la puerta de la discoteca con un paquete y un sobre en el que había un anota que decía;
“I am Rod Stewart. I wait for you here when you sing my songs .

¿Que coño pone?